domingo, 14 de noviembre de 2010

Celda 9 (no hay 211)


Quiero que sepáis, hermanos, que mi situación ha redundado en la difusión de la Buena Noticia; pues el personal del pretorio y la demás gente han descubierto que estoy preso por Cristo, mientras que la mayoría de los hermanos confían en el Señor, con mi prisión cobran ánimos para anunciar el mensaje sin temor (1,12-14).
La comunidad trapense en la que me encuentro (o Císter de Estrecha Observancia) es muy variopinta. Actualmente estamos 9, incluyéndonos a un novicio, a un postulante y a mí (que no sé ni lo que soy). Procedencias distintas: Bilbao, Gipúzcoa, Navarra (x2), Málaga, Madrid, Sevilla, Segovia, Zaragoza. Historias distintas: por ejemplo, un hermano ha viajado por comunidades misioneras de todo el mundo (me estuvo contando de Angola sobre todo); otro tardó casi 10 años en entrar porque no le admitían, pero insistía e insistía todos los años hasta que le cogieron (como la viuda y el juez en el Evangelio); un organista y maestro de escuela... Caracteres distintos, gustos distintos, manías distintas...
¿Qué puede hacer que gente tan diferente decida vivir toda la vida, juntos y en el mismo lugar? Porque esto es la vida trapense: voto de conversión y de estabilidad. ¿Por qué alguien decide vivir "enclaustrado" o "encarcelado" en un sitio para toda su vida?
"Estoy preso por Cristo".
El Aita Patxi falleció el pasado mayo, y ahora él e Iñaki Aranguren nos acompañan de una manera diferente. Iñaki era (es) toda una cabeza pensante: traductor de griego y latín, compositor de música... Patxi fue sacerdote diocesano y estuvo muchos años en Los Ríos (Ecuador) de misionero. Un año al volver a España ingresó en el monasterio de La Oliva, pues comprendió (como Sta. Teresa de Lisieux) que haría más por las misiones en el monasterio (por todos los misioneros, con su oración y su fuerza).
Ambos vivieron en estas "celdas". Yo vivo en la celda 9, la que antes tenía el padre Isaac (ahora abad en La Oliva). Ayer escuché cómo un hermano le decía a otro "te has dejado la luz de la celda encendida" y me sonó muy raro. Ahora comprendo que "estar preso por Cristo" da mucho más juego del que pensaba.
FJ

1 comentario:

  1. ...ma... dre... mia... No me lo puedo de creyendo.... en breve te llamo y me cuentas. bonito, es muy bonito.

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